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miércoles, 29 de septiembre de 2010

La adopción


Un niño pequeño asimila los hechos de la vida tal como se presentan.
Es muy importante decir la verdad y no posponer esta tarea. Se le puede contar al niño las cosas tal como son, en palabras sencillas y sin muchos detalles. Él mismo, a medida que madure, preguntará lo que quiera saber y lo que sea capaz de entender. Volverá sobre el tema, ya que necesita ir asimilando la noticia paso por paso, según su nivel de entendimiento. Pero en ningún momento pensará que no le han dicho la verdad, lo que es básico para su confianza en sus padres y para su seguridad en sí mismo.
Tuve a mi hijito desde que el tenía 7 meses, y a partir de los 2 años, muy de vez en cuando, le leía cuentos sobre adopción que me dieron en el mimdes, que se trataban de cómo una familia se reunía con su tan ansiado hijito. Cuando él ya iba al pre-escolar y tenía 3 años, aprovechaba alguna de sus inquietudes para contarle que el no había salido de mi barriga sino de la barriga de otra señora, le decía que el había salido del amor de mi corazón y el de su papá. A esa edad le daba igual y me hacía pocas preguntas, por ejemplo que si yo había salido de la barriga de la abuela, yo le dije que sí y le volví a mencionar que el había salido de la barriga de otra señora, que aveces es así, que a pesar que todos los bebes salen de la barriga de una mujer, algunas mujeres no se quedan con su bebe porque Dios decide que su mamá va a ser otra persona. Cuando le contaba los cuentos, me decía "mamá ya me contaste eso varias veces, no me puedes contar otro". Allí yo me daba cuenta que ya había entendido y le resultaba aburrido que le contara algo que ya sabía.
Cuando mi hijito tenía casi 4 años, iniciamos los trámites para encontrarnos con nuestra hijita, y el vivió todo el proceso de adopción, me preguntaba "ya habrá nacido mi hermanita o todavía estará en la barriga de otra señora?.. ya deseo que esté aqui! cuando va la vamos a ir por ella?...". Y en las noches rezaba y pedía a Dios que su hermanita este bien y que pronto podamos estar con ella.
Desde Julio del 2010 tengo a mi hijita y su hermanito esta feliz, y como podrán darse cuenta.. si se habla con la verdad desde el inicio, no tiene porque haber problemas de desengaños posteriores.
Si aún no te animas a decirle la verdad, hazlo cuanto antes, muéstrate convencido y díselo lo antes posible, para que lo vaya asimilando.
Las personas en que mas confiamos en este mundo deben ser los padres, y si tu como padre o madre, le mientes a tu hijo, cómo crees que el se va a sentir luego, cuando sepa que las personas en que mas confiaba, le estuvieron engañando por años. No le hagas pasar ese mal momento, dile la verdad en cuanto el o ella pueda entenderte.
Es probable que cuando mis hijos estén mas grandecitos, quieran tocar el tema, y no tendré problemas en hablarles con la verdad y contarles con amor, todo lo que ellos me pregunten. Si algun día tus hijos quieren que les ayudes a buscar sus orígenes biológicos, pues ayúdalos, ponte en su lugar, trata de sentir lo que ellos podrían estar sintiendo. No tengas miedo pensando que se van a ir o te van a dejar de amar, pues finalmente todos salimos de nuestras casas construir para construir una nueva familia en algun momento. El amor no se va a ir, y sobre todo si siempre se habló con la verdad y las mejores intenciones.
Algunos padres adoptivos sufren al pensar en el día que tengan que hablarle claramente al niño, ya que creen que la verdad será traumática para él. Deben saber que el hecho será aceptado por el pequeño del modo más natural, siempre y cuando se le comunique tempranamente.

¿Cuándo decirle que es adoptado?
A los tres años es un buen momento. A esta edad preguntan sobre todo: de dónde vienen, quién los trajo al mundo... Esto nos da ocasión para revelarle su origen, con espontaneidad y sin misterios. "Estábamos tristes porque no teníamos hijitos y entonces te encontramos. Desde ese momento somos muy felices".
En ocasiones los padres adoptivos piensan que diciéndoles a sus hijos de corta edad que son adoptados, les provocarán un gran dolor y frustración. En realidad, los problemas aumentan a medida que la revelación se retrasa. Por otra parte, es una utopía pensar que si se omite esta información el pequeño no acabará enterándose. Y si se entera por una tercera persona, puede crear un círculo de desconfianza, llegando incluso a pensar que el amor y el cariño que ha recibido hasta el momento forma parte de la mentira que ha estado viviendo.
Cuando el niño empieza a preguntar de dónde viene o quién le trajo al mundo, se le debe contestar con toda naturalidad y decir la verdad. Recuerda que cuanto más pequeño sea el niño, mejor interiorizará este sentimiento y más se familiarizará con la palabra adopción.

¿Cómo decírle que es adoptado?
Yo le dije que nació en la barriga de una mujer, porque mi barriguita estaba enferma y él no podía salir de allí, así que: "..le pedí a Dios que haga que pueda encontrarme contigo y justo tu habías salido de la barriga de otra señora que no podía tenerte, y Dios nos hizo que nos encontraramos para formar una familia feliz..". Le trasmití lo feliz que nos había hecho su llegada y le mostré videos y fotos de ese momento, entre risas, bromas y besos.
Será normal que tu hijo adoptivo tenga muchas preguntas, como: por qué no está con sus padres biológicos, y podrá crear un mundo de fantasía imaginando que le abandonaron por ser malo, o porque no le querían. Para que esto no ocurra, los padres pueden sacar el tema, de forma que el niño lo vea como algo natural. Así le ayudarán a destapar sus posibles pensamientos y miedos.

Conocer sus orígenes
Cuando los niños adoptados llegan a la adolescencia, se empiezan a plantear su existencia, y tienen una necesidad incondicional de buscar sus raíces, para sentirse mejor con ellos mismos. Pueden tener el sentimiento de que les falta algo. Cuando los hijos quieren saben más sobre sus orígenes, los padres tendrán la obligación de contarles todo lo que saben. Lo mejor es hablar positivamente de sus padres biológicos, y no ocultar en caso de que estos estén vivos, la existencia de los mismos. Éste será un momento en el que los padres deben mantenerse al lado de su hijo. No deben pensar que por querer saber más sobre sus raíces o por querer conocer a sus padres, va a dejar de quererlos a ellos, sino que es una necesidad que irremediablemente sentirá, y necesitará que sea satisfecha.
Los padres deben estar preparados para las recriminaciones que sus hijos adoptivos puedan hacerles, éstas forman parte de las inseguridades típicas de la adolescencia. No es raro que el hijo le eche en cara a los padres cosas como que si ellos hubieran podido tener hijos el no estaría ahí, o que le adoptaron por compasión. Es importante que aunque sean preguntas que puedan resultar duras, el adolescente pueda exteriorizarlas, para que no creen en su interior un conflicto irresoluble.
Siempre diles la verdad pues están en juego El Derecho a La Identidad y a La Salud y esa Verdad tan necesaria para poder vivir en plenitud.

Cuando hay más hermanos
La existencia de otro hermano es algo muy positivo, independientemente de que sea biológico o adoptado. En el caso de que el hermano sea biológico, el niño adoptado se preguntará cosas como por qué él es adoptado y su hermano no. En ocasiones puede llegar a utilizar este hecho para salirse con la suya como diciendo frases como: ¡claro, a él le das esto porque es tu verdadero hijo!, aunque los padres los estén tratando por igual.
En caso de que los padres no sepan como decir a sus hijos que son adoptados, existen terapias de grupo, psicólogos especializados, asociaciones,... que les ayudarán a hacer frente al problema y a ver las cosas de forma más natural.

Siempre que quiera debemos volver a hablar con él sobre el asunto, y afrontarlo con el mismo cariño y naturalidad que la primera vez. Debe tener muy claro que fue deseado y elegido, que su presencia nos ha llenado de alegría y felicidad; así, la verdad será aceptada por nuestro hijo con normalidad.

Los adultos adoptados que buscan a sus padres biológicos desesperadamente suelen ser los que ya se han enterado de grandes; los que son informados cuando pequeños no suelen sentir esa necesidad.

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