
¡No deje de ser el padre de sus hijos! Después de la separación muchos hombres se convierten en papás exclusivamente complacientes con ellos y olvidan la responsabilidad que tienen como formadores. Es frecuente escucharlos decir: “comparto poco tiempo con los niños y deseo que nuestros encuentros sean placenteros; no voy a dedicar ese espacio a corregirlos y disciplinarlos; quiero que deseen estar conmigo”. Esta posición desestabiliza a los hijos y genera dificultades con el padre que mantiene la custodia. Tenga siempre presente que al disciplinar y corregir a sus pequeños usted les está trasmitiendo un mensaje de orientación y por lo tanto de amor.
Establezca las normas que regirán cuando están juntos. Lo niños deben aprender a vivir en casa del padre con las reglas que él establece. Recuerde que ellos no son huéspedes del lugar, sino pequeños que necesitan sentir que pertenecen a él. En los casos en que hay una nueva pareja ambos deben definir cuáles son las normas que hay que respetar durante las visitas. Tenga en cuenta que el caos y la improvisación generan inseguridad y baja autoestima en los niños.
Es importante crear un hogar estructurado que genere seguridad y pertenencia en los niños. Esto los ayuda a saber lo que deben hacer cuando están en casa. No importa si las exigencias son diferentes a las de la casa materna. Lo que se pretende es que poco a poco los niños se sientan parte de un grupo familiar sólido donde los padres son el soporte. Los niños desarrollan su autoestima cuando han contribuido con su trabajo a formar un equipo con su familia.
Si ya tiene una nueva pareja construya con ella un frente unido ante a sus hijos. El trabajo en equipo es indispensable en la creación del naciente hogar. Evite que estos estén presentes en sus discordias y peleas. Póngase en el lugar de su compañera y trate de entender los cambios que la actual unión genera.
Tags Divorcio consejos Matrimonio Hijos
1 comentario:
me parece genial este blog, me encantan los articulos que pones.
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